Heme aquí, ante la interrogante de un significado perdido, sumergiéndome en lo incierto de plasmar, ante un público que ignora esta existencia, aquello que mi alter-ego considere relevante. Pues aquí quiero llamarme Martina, ya que mi hija no pudo. Aquí quiero tener 17 años, ya que mis padres tuvieron mal los tiempos. Aquí, soy una morena de 1.80 con piernas de 3 metros y ojos verde-oliva. Aquí soy lo que no soy, lo que definitivamente no fuí y ciertamente no seré.
Me encuentro confundida por una palabra, que es el adjetivo utópico, una realidad falsamente atribuída a nuestra cotidianidad, a lo vorágil, como seguramente diría cierto profesor. ¿A quién se le ha ocurrido ponerle nombre a nuestros sueños frustrados? Y es que nuestros anhelos llevan una característica común. El tuyo. El mío. El de los que nunca pudieron. El de los que creen que sí.
Por que girar porque se puede es divino, es un gozo que la vida nos dió, es esa risa repentina al echar el presente al viento y acurrucarse en un pasado que valió la pena. Eso es libertad. Que la mente vague y divague, y se centre y se arruine, solo para ser dichosa y poder elegir volver a comenzar. Eso es libertad. Gritarle al mundo en un susurro incompleto, que exprese toda la emoción que esconde una lágrima escurridiza. Eso es libertad. Es algo tan objetivamente imposible de describir, es algo que depende de tu color de ojos, de tus sueños de la infancia, de tu película favorita y de los olores que tuvo tu verano. Libertad es... Todo lo que se puede querer llegar en la vida. Es la dicha de ser uno, y si se es libre, ser dos.
Hoy mi libertad me permite pararme en lo inestable de las nubes en vez de lo firme del suelo de este infierno que llamamos tierra.
Pero este concepto sólo se aplica para mí... En éste día... Hoy... un aparente 18 de Octubre, de otro año bicentenario absurdo... Eso es libertad para mí, esta tal Martina Sinapellido, de 17 años eternamente el día de hoy, que mide 1.80 y a pesar de ser mi realidad efímera, ella anhela ser alguien más.
¿Qué es libre? ¿Quién es libre? ¿Quién lo decide?
Andre 'Martina' Black, pálida, pelirroja y definitvamente de tamaño bolsillo.